La brecha digital como potenciadora de exclusión social y discriminación

El 22 de marzo de este año entregué un trabajo sobre la brecha digital en España. A quienes crean que eso es algo que estaría bien solventar, pero hay otras prioridades, les diría que eso significa que no han entendido nada del problema. Probablemente sea por esa razón que siguen prometiendo en cada año electoral que pondrán WiFi en la plaza del pueblo.

Cuando las administraciones públicas se dirigen cada vez más en la dirección de reducir sus plantillas y obligar a la ciudadanía a practicar el auto-servicio, la brecha digital se convierte en un potenciador brutal de la exclusión social. Preguntaos por ejemplo cuantas personas sin recursos no solicitan la devolución del impuesto sobre la renta porque no pueden pagar un gestor, o tienen que pagar hasta 20€ si quieren obtener una cita para tramitar su subsidio de desempleo.

Sin contar con que la brecha es tremendamente desigual para las mujeres, es otra cadena más que deben romper. 

De todo esto y de algunas cosas más trata este tema. Es para entender mejor al mundo en qué vivimos, pero lo advierto de nuevo: tampoco es divertido.

La brecha digital se produce en base a tres factores:

  • La conectividad. En 2011 Joan Majó todavía hablaba de una infraestructura de telecomunicaciones insuficiente y de unas tarifas telefónicas elevadas, añadidas a la escasa iniciativa pública que tiende a confiar en exceso en la iniciativa privada[1]. Incluso en estas circunstancias, el acceso a Internet con banda ancha ha crecido en España del 28,5% de los hogares en 2006 hasta el 70% de 2014[2], todavía lejos de los valores de los países del entorno europeo como puede apreciarse en el mapa de Eurostat[3]:

Acceso a Internet en Europa según Eurostats 2014

  • Infraestructuras. En este sentido se ha producido una evolución, sustituyéndose el acceso a Internet desde el ordenador al teléfono móvil. En la misma encuesta anterior del INE, en 2014 el 77,1% de quienes accedieron a Internet fuera de su casa o trabajo lo hizo desde un teléfono móvil[4]. Varios factores apuntarían en esta dirección: la disminución de ingresos en los hogares que convierte la banda ancha en un bien de menor prioridad, la mayor facilidad de adquisición de smartphones, y la simplicidad en el uso de las aplicaciones.
  • Capacitación. Dividiré este factor en dos grandes apartados:
    • La educación técnica en el uso del entorno informático donde aparentemente existe una brecha cultural – o quizás estigma – para las mujeres. Centrándonos en el acceso a ciclos de FP en Informática, sólo el 13,1% de quienes se matricularon en 2012-2013 fueron mujeres, frente al 21,6% del curso 2004-2005[5]. Parece que se ha producido un claro retroceso en este ámbito.

En el entorno universitario, la diferencia entre estudiantes que se matricularon en una carrera de ciencias en 2013-2014 fue tan sólo del 3,6% a favor de las mujeres, y en cambio de un 48,1% a favor de los hombres en ingenierías y arquitectura. Tampoco parece tratarse de que la ciencia tenga un menor atractivo para las mujeres, sólo las carreras técnicas.

    • La cultura educativa que otorga un papel diferenciado a niños y niñas. El atractivo que puede tener la tecnología para un niño es superior por el tipo de contenidos ofrecidos, lo que posibilitaría que llegasen a la edad adulta con mayor experiencia. Los principales obstáculos para la igualdad de oportunidades tendría que ver por lo tanto con los estereotipos de género en la escuela y en los hogares.

Además de las dimensiones mencionadas, Servon y Pinkett (2004)[6] incluyen otra que permite redefinir el problema: los contenidos. Faltan alicientes para conectarse a Internet porque no hay contenidos adecuados a las necesidades personales de los grupos excluidos, y cuando existen, a menudo éstos carecen de la habilidad necesaria para encontrarlos.  En una encuesta del INE el 60,6% de quienes no disponían de conexión a Internet en el hogar declararan que no lo necesitan, frente al 38,6% que reconocía carecer de los conocimientos necesarios para utilizar el equipo[7]..

Esta última dimensión permite enlazar con lo que Cecilia Castaño[8] considera la segunda brecha digital, relacionada con la brecha de conocimiento.  Considerando el acceso a Internet como un fenómeno social, no es posible desligarlo de la situación de la mujer en el entorno educativo, laboral y familiar. La autora concluye que:

“El reto al que nos enfrentamos no consiste en que las mujeres empiecen a comportarse como los hombres. El objetivo es hacer posible que utilicen las tecnologías al mismo nivel y con la misma destreza que los hombres y que ocupen puestos similares a ellos, como diseñadores de sistemas, gestores de redes o consultores informáticos.”

Veamos como enfoca este reto el Instituto de la Mujer de la Comunidad de Castilla-la Mancha (CLM), que publicó en marzo de 2011 el “Plan Estratégico para la Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres en CLM 2011-2016[9].

No detallaré los objetivos estratégicos que se proponen para no alargar en exceso el texto, pero pueden resumirse en:

  • Facilitar el acceso y uso de las TIC como herramientas de participación
  • Acercar su acceso al ámbito rural e impulsar medidas específicas de formación para este entorno
  • Promover su uso en relación con el mercado laboral
  • Financiar cursos y eventos relacionados con nuevas tecnologías
  • Evaluar el uso de las nuevas tecnologías para introducir la perspectiva de género en la educación.

Las líneas de actuación se alinean con dos de las dimensiones enunciadas en el libro: acceso y capacitación. Teniendo en cuenta el año en que se publica el plan, probablemente se confió en el Plan Escuela 2.0[10] para cubrir la dimensión de infraestructura en la escuela. No he encontrado ninguna referencia a las dimensiones de contenidos que mencionaban Servon y Pinkett, o el fomento del conocimiento técnico de las TIC en las mujeres, como recomienda Cecilia Castaño.

¿Cuál ha sido la evolución de la brecha de género en Castilla-la Mancha en estos años? Tomando como indicador el porcentaje de personas que han utilizado Internet al menos una vez por semana en los últimos tres meses[11]:

  • En 2011 y en las ciudades de menos de 10.000 habitantes, donde cabe esperar un mayor peso del mundo rural, la brecha porcentual era de 5,3% (hombres 51,5%, mujeres 46,2%). Globalmente en toda la Comunidad fue del 6,3% (58,4% los hombres, y 52,1% las mujeres).
  • En 2014 los índices globales han mejorado, pero también se ha incrementado la brecha de género. En las ciudades de menos de 10.000 habitantes la distancia fue de 9,9% (65,3% hombres y 55,4% mujeres), y en el conjunto de la Comunidad también creció hasta el 9,3% (70,5% hombres y 61,2% mujeres).

Como apuntaban los autores citados, es probable que falten contenidos capaces de motivar a las mujeres – y a otros colectivos en similar desventaja, como las personas mayores – para utilizar con mayor frecuencia Internet, pero citando a Cecilia Castaño en el trabajo mencionado “las mujeres siguen relegadas a determinadas ramas de actividad y ocupaciones, mientras que los hombres dominan las áreas estratégicas de la educación, la investigación y el empleo más relacionados con las TIC”.

Notas y bibliografía:

[1] Joan Majó (2011). Luz al final del túnel, páginas 104 a 107. RBA editores.

[2] INE: Encuesta sobre equipamiento y uso de TIC en los hogares 2006-2014

[3] http://ec.europa.eu/eurostat/web/information-society

[4] INE: Uso de Internet en los últimos 3 meses por características socioeconómicas y tipos de dispositivos móviles utilizados para acceder fuera de la vivienda habitual o centro de trabajo.

[5] Estadísticas de elaboración propia, con datos del Ministerio de Educación: http://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/estadisticas/educacion/no-universitaria/alumnado/Formacion-profesional/Curso-2012-2013.html

[6] Manuel Castells (Ed.). La Sociedad Red: una visión global página 395. Alianza Editorial 2006.

[7] INE: Motivos por los que las viviendas principales no disponen de acceso a Internet por tamaño del hogar, hábitat, ingresos mensuales netos del hogar y tipo de motivo

[8] Cecilia Castaño. “Nuevas tecnologías y género.La segunda brecha digital y las mujeres”: http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1567

[9] Instituto de la Mujer de CLM: http://www.castillalamancha.es/gobierno/presidenta/estructura/imujer/actuaciones/plan-estrat%C3%A9gico-para-la-igualdad-de-oportunidades-entre-mujeres-y-hombres-de-castilla-la-mancha

[10] http://www.educa.jccm.es/es/escuela20

[11] INE: Resumen de datos de Personas por Comunidades y Ciudades Autónomas, sexo, características demográficas y tipo de uso de TIC

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