Los cambios en la esfera pública

Las Tecnologías de la información y la Comunicación están potenciando los cambios sociales, transformando nuestro entorno ciudadano en una Sociedad Red. Estos cambios son paulatinos y tan sólo adquieren visibilidad en momentos puntuales, soterrándose después para volver a emerger…. aunque cada vez con mayor frecuencia.

Los movimientos sociales están transformando la esfera pública, esa ágora mitad real, mitad virtual, en la que se crea la opinión pública.

Este artículo también forma parte de la serie dedicada al estudio de la Sociedad Red, y se publica para divulgar algo que en ocasiones olvidamos: que estamos en una crisis donde lo viejo no acaba de morir, pero lo nuevo ya ha nacido.

El contexto social.

El acceso a la información es requisito imprescindible para la formación de las identidades dominantes en la esfera pública de la cultura occidental, basadas en la individualidad, la autonomía y la libertad de elección[i].

También se ha producido un importante cambio en las actitudes con la progresiva consolidación de la ética hacker en la economía informacional[ii]: el trabajo es pasión creativa en red, el tiempo se optimiza mediante organizaciones flexibles orientadas a proyectos, el dinero se supedita a la cultura de la innovación, la información es compartida libremente[iii]. Es el modelo predominante en las estructuras en red y explica en parte la eclosión de asociaciones cooperativas de los que hablaré más adelante.

El concepto de poder también ha cambiado, y gracias a la aplicación de los nuevos medios de control – seguimiento de tarjetas de crédito, GPS, cámaras, antenas de telefonía, etc… – se ha extendido su capacidad de supervisión creando una red global y achicando los espacios de libertad. Es el concepto de panóptico de Michel Foucault:

El Panóptico es el espacio cerrado, recortado, vigilado en todos sus puntos, donde los menores movimientos se controlan, los acontecimientos se registran, en el que un trabajo ininterrumpido de escritura une el centro y la periferia, en el que el poder se ejerce por entero, de acuerdo con una figura jerárquica continua, en el que cada individuo está constantemente localizado, examinado y distribuido entre otros individuos. Este aparato arquitectónico es una máquina que crea y sostiene las relaciones de poder, que fabrica efectos de poder. (Foucault, 1984:203).”[iv]

Todo lo anterior influye fuertemente en la esfera pública, definido como:

…estos espacios de discusión y deliberación se hace uso público de la razón; de ahí surge la opinión pública en su fase informal, así como las organizaciones cívicas y, en general, todo aquello que desde fuera cuestiona, evalúa críticamente e influye en la política.[v]

El contexto tecnológico.

En la primera década del siglo, los internautas han interiorizado y explotado las posibilidades de participación que proporciona la Web 2.0. El usuario ejerce un carácter de prosumidor en sus interacciones: es productor y consumidor de contenidos, interactúa de igual a igual en las redes y webs con empresas y figuras públicas. Se han popularizado las economías long tail[vi]en el comercio permitiendo acceso a mercados segmentados.

A la hora de crear un grupo social, la organización ya no depende de la tecnología disponible como ocurría en la frontera del siglo, ahora basta con elegir aquellas plataformas que mejor se adapten a la estructura organizativa gracias al SmartPhone del que disponen los miembros de la minoría innovadora[vii].

Parecía evidente que la ciudadanía exigiría aplicar toda esta nueva oferta de servicios y capacidades también en la esfera pública.

Los medios de comunicación.

La propiedad de los medios de comunicación tradicionales – periódicos de gran tirada, televisión y radio principalmente – se concentró en pocas manos a lo largo de los años ochenta y noventa, hasta la competencia oligopólica[viii]. Los medios se encuentran tensionados, por un lado por su dependencia de los poderes estatales para acceder a las fuentes de información y financiación, y por otro por su necesidad de credibilidad otorgada por sus lectores y seguidores (Castells, 2004).

Frente a estos medios, cuya credibilidad ha sido enfrentada por los movimientos sociales hasta llamar a boicots en red[ix], han surgido en los últimos años una multitud de medios, con formas novedosas de divulgación y financiación

Algunos ejemplos:

  • Ctxt: prensa escrita online que se financia mediante micro-donaciones soportadas por la aplicación Dropcoin, y suscripción.
  • La Marea: cooperativa que se edita mensualmente en papel y de actualización continua online. Se financia mediante suscripciones y participaciones, así como publicidad ética.
  • Radio Cable: radio diseñada para emitir en Internet. Se financia mediante la producción y venta de contenidos, asesoramiento, servicios, y publicidad.
  • La Tuerka: televisión online por internet, se financia mediante venta de gadgets y donativos.

Otros canales han adaptado a Internet el formato de prensa diaria, aunque han buscado medios alternativos de financiación que les permitan una mayor independencia, llegando a convertirse en referencias de periodismo de investigación en España. Dos claros ejemplos son eldiario.es – financiado mediante publicidad – e infolibre.es – financiado por suscripción y publicidad.

Estos medios, junto con la miríada de portales locales que sería largo detallar, multiplican su visibilidad mediante la interacción con sus seguidores en las redes sociales más populares. Explotan la credibilidad de sus periodistas de referencia, que con frecuencia editorializan en secciones de blogging abiertas a comentarios para debate.

Controlando al poder.

Los nuevos medios de comunicación no son los únicos observatorios críticos de quienes ostentan el poder. Se han consolidado en los últimos cinco años otras asociaciones cooperativas que, siguiendo la ética hacker, invierten su innovación creadora en la supervisión de las instituciones.

Además de la capacidad de trabajar en red, hay otras dos claves a tener en cuenta: la concienciación de los grupos sociales transformando su identidad de resistencia en identidad proyecto (Castells, 2004), y la capacidad de influencia de las minorías en un entorno en el que el poder se define como una red de relaciones (Foucault, 1984):

“… En suma, la minoría no expresa sólo una divergencia, sino que también posee el poder de hacerle pagar a la mayoría el coste, bajo o alto, poco importa en este caso, que implica todo ejercicio de poder por parte del dominante.”[x]

Por ejemplo en 2013 la Plataforma Por Un Nuevo Modelo Energético, cuyo objetivo es cambiar el mercado eléctrico y erradicar la pobreza energética, decidió rodar un segundo documental denominado #OligopolyOFF. La realización es asumida por miembros de la Plataforma, con el asesoramiento desinteresado de expertos propios y externos. Se involucra el partido político EQUO (2011) surgido tras el 15M, y consigue el apoyo del Partido Verde Europeo que contribuye a su divulgación por Europa. Se financia mediante crowdfunding soportado por la plataforma goteo.org. El estreno se realiza simultáneamente en toda España con organizaciones de todo tipo que prestan su capacidad de movilización a nivel local, todo ello coordinado desde las redes sociales. Una vez estrenado, se publica en el canal de la Plataforma en YouTube para su descarga, distribución y visionado gratuito.

Algunas de estas organizaciones con identidad proyecto y misión de transformación de los usos políticos han adquirido un sólido prestigio en su ámbito, y disfrutan entre los internautas de niveles de credibilidad superiores a los medios tradicionales, siendo requeridos por las cadenas de televisión generalistas como expertos. Algunos ejemplos:

En diciembre de 2011 Jacobo Elosua y David Cabo pusieron en marcha el proyecto CIVIO con el objetivo de poner a disposición de la ciudadanía información que garantizase una mayor transparencia de las instituciones. Su base es la explotación periodística de datos mediante herramientas desarrolladas con código abierto. Se financian mediante suscripciones, donaciones y la prestación remunerada de servicios. Actualmente están activos los siguientes proyectos, atendidos mayoritariamente por personal voluntario:

  • El BOE nuestro de cada día: recoge las publicaciones más relevantes del Boletín Oficial del Estado, y las explica de forma resumida y simplificada para sus suscriptores.
  • Ejerce tu derecho a saber: Gestiona preguntas a las instituciones en nombre de sus suscriptores.
  • ¿Dónde van mis impuestos?: web que explora los presupuestos generales del estado y de las Comunidades Autónomas de forma sencilla.
  • El indultómetro: Analiza los indultos concedidos por los sucesivos gobiernos, permitiendo búsquedas por categorías o clave.
  • Quién manda: Presenta el comportamiento de cargos públicos y partidos políticos respecto de la transparencia exigible y esperable.
  • Digo Diego: registra las tuits publicados y posteriormente suprimidos por cargos públicos y personajes relevantes.

Muchas de las ideas desarrolladas por CIVIO no son nuevas, tienen algún precedente europeo. Por ejemplo Parlorama (2009) analiza y publica sobre actividades parlamentarias europeas y de los países miembros de la UE.

Otro tipo de proyectos cooperativos basados en las redes sociales se forma mediante agrupaciones de profesionales y académicos de reconocido prestigio, que prestan su conocimiento para el debate público y abierto, involucrando partidos políticos y medios de comunicación en sus debates. Dos ejemplos:

Muchos otros proyectos finalistas se han consolidado orientando sus actividades hacia el apoyo activo directo a la ciudadanía. Ejemplos notables son la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH, 2009),  la Plataforma para la Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD, 2012) con su Observatorio Ciudadano Municipal (OCM), la asociación para asesoría en la implantación de la Economía del Bien Común (ECB, 2010), el Observatorio de la Ciudadanía Contra la Corrupción (OCC, 2014), @15MpaRATO que ha conseguido llevar ante los tribunales al icono económico neoliberal español, y un largo etcétera.

Todos los ejemplos mencionados tienen en común su cercanía a la ética hacker – cooperativismo, voluntariado, compartición de información y conocimiento, uso intensivo de herramientas TIC y redes sociales, preferencia por el software abierto –, y un objetivo de participación ciudadana y control de las instituciones públicas, cimentada en una financiación independiente.

También coinciden en la cercanía de sus fechas de nacimiento, en torno al final de la primera década del siglo y el inicio de la siguiente. En España, la influencia de los sucesos del 15 de mayo de 2011 es indudable, y esa será la siguiente pregunta a responder.

Referencias:

[i] Pujal i Llompart, Margot (2008). La identitat (el self).

[ii] Informacional en este contexto es la tendencia por la cual las operaciones se basan en 1) uso de tecnología e información, 2) se organizan globalmente como redes informáticas, 3) se centran en el procesamiento de la información mediante símbolos. Castells (2004).

[iii] Himanen, Pekka (2004). La Sociedad Red: Una visión global. La ética hacker como cultura de la era de la información.

[iv] Giraldo Díaz, Reinaldo (2006, mayo 30). Poder y resistencia en Michel Foucault. Consultado el 24 de mayo 2015 en http://www.scielo.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1794-24892006000100006&lng=en&nrm=iso

[v] Velasco, Juan Carlos (2003). Para leer a Habermas. Alianza, Madrid, 2003, pág. 170. Consultado el 24 de mayo en http://www.esdi.url.edu/content/pdf/new_media_y_espacio_pu–769-blico.pdf

[vi] Consultoría de usabilidad y diseño centrado en el usuario (USOLAB). Long Tail: la larga cola de un nuevo modelo de negocio. Consultado el 24 de mayo 2015 en http://www.usolab.com/articulos/long_tail.php

[vii] Ibáñez, Tomás et al. (2004). Introducción a la Psicología Social. Barcelona, Editorial UOC.

[viii] Volkmer (2003), citado por Castells en La era de la información: el poder de la identidad. Página 407.

[ix] Pascual, Alfredo (2014, marzo 18). La comunidad de Menéame lleva un mes levantado en armas contra los medios de AEDE por causa de la tasa Google. En este plazo han perdido su visibilidad. Consultado el 26 de mayo 2015 en http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2014-03-18/los-medios-aede-pierden-1-7-millones-de-visitas-desde-el-boicot-de-meneame_103436/

[x] T. Ibáñez (1987). Poder, conversión y cambio social. A S. Moscovici, G. Mugny i J. A. Pérez. (Ed.), La influencia social inconsciente. Estudios de Psicología Social Experimental. Barcelona: Anthropos, 1991.

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