Mi opinión: la propuesta roja y radical de Pedro Sánchez.

Últimamente siento una notable desmotivación hacia la lectura de documentos políticos, sin embargo estos días han aparecido comentarios de nobles señoritos (AKA “Barones”) del PSOE poniendo a caldo una propuesta de Pedro Sánchez:

Lambán: “Ayer vimos una versión de Pedro Sánchez absolutamente roja y radicalizada

Bono: “…hizo amago de llegar a un entendimiento con Podemos. Allí ya me disgustó

García-Page: “…para gobernar España no puedes reinventarla ni ponerla patas arriba por ganar cuatro votos en el PSC o en otros partidos

Fernández Vara: “Ese modelo de país, de sociedad y de partido no es el del PSOE”

A Pedro Sánchez le reconozco su honradez manteniendo la negativa a apoyar al PP, y su habilidad para evitar la jibarización del PSOE como le ocurrió al PASOK, pero ahí acaban mis alabanzas. Sin embargo, cuando los nobles señoritingos utilizan argumentos tan chabacanos, tiendo a sospechar que algo bueno debe haber hecho la víctima de los improperios.

De modo que me he leído el documento de Pedro Sánchez y he creído interesante publicar mi opinión al respecto, por si a alguien ayuda. No voy a entrar en los apartados programáticos, porque pueden cambiar notablemente de aquí a las próximas elecciones, en su lugar centraré el foco en las reformas propuestas en la organización del  partido y las motivaciones que llevan a ellas. Porque alegue lo que alegue la nobleza, cuando se queja será porque, en realidad, ve amenazado el gobierno de su Ínsula Barataria.

Si os apetece, seguid leyendo el artículo en el que resumo mis impresiones, o si preferís construir una opinión de primera mano, visitad el original:

psoe-nueva-socialdemocracia

La cosa ya empieza con fuerza. En la declaración de intenciones he encontrado dos frases difíciles de rebatir por nadie que no sea un firme defensor de mantener el esclerotizado sistema organizativo actual, y ya de paso, aprovechando el viaje, se envían un par de recaditos a la gestora. Se propone un PSOE:

“…con un proyecto renovado, fiel a los principios del socialismo, y alternativo –no subsidiario– a las posiciones de la derecha…”

“… un partido de ciudadanas y ciudadanos maduros y libres con plenos derechos, que piensan, opinan, participan y deciden, y no un partido, burocratizado y decaído, cuyos afiliados sean tratados como súbditos a los que se les pide que callen y obedezcan

Me reconoceréis que bien empieza la cosa.

Sigue el texto con el diagnóstico de la situación actual de la socialdemocracia en la Unión Europea. El resumen es que no supo reaccionar frente a la revolución neoliberal, “convirtiéndose poco a poco en referentes políticos desdibujados y carentes del impulso político y electoral necesario”. Se conformaron con “mantener esferas de gestión desde el gobierno, para intentar obtener reformas menos negativas”. Es decir, los partidos social-demócratas asumieron que bastaba con ser el mal menor para seguir existiendo. Una visión certera, pero que, en mi opinión, se queda corta: la socialdemocracia fue abducida – cuando no seducida – por las políticas conservadoras, apoyándolas con celo excesivo en demasiadas ocasiones.

En España, tras la etapa modernizadora de cuando Felipe González llevaba chaqueta de pana y al impulso de Zapatero en materia social, “el PSOE al final se limitó a dejar el camino expedito al PP… Esto supone dejar al sistema sin alternativa y con un riesgo general de involución.” Es decir, mientras la socialdemocracia europea hacía dejación de su función impulsora de políticas alternativas, el PSOE rendía las armas sin ni siquiera presentar batalla.

Entretanto, los destrozos neoliberales crearon el caldo de cultivo adecuado para reacciones sociales como el 15M y sus equivalentes glocales, que finalmente derivaron en alternativa políticas institucionales del tipo de Syritza o Podemos. Pero de acuerdo con los ponentes de la propuesta, estos partidos “no traen consigo una propuesta solvente, creíble y factible para la acción política rectificadora que ahora se requiere.” Obvio, si sus propuestas se considerasen solventes, creíbles y factibles, no sería necesario el PSOE, ni por tanto el proyecto.

No obstante, no son estos partidos el adversario, sino las políticas neoliberales y conservadoras. “Por eso, hay que trabajar por una nueva coalición progresista liderada por una socialdemocracia renovada, en alianza con nuevas formaciones de izquierdas que hayan madurado en sus planteamientos, y con los demócratas.” Presumo que esta es una de las ideas que más ampollas ha levantado entre los viejos señoríos a caballo entre los siglos XIX y XX (el XXI ni mentarlo).

El marco estratégico proyectado arranca desde el mantenimiento de los tres viejos principios socialdemócratas – igualdad, libertad, solidaridad – e incorpora tres nuevos – igualdad de género, sostenibilidad ecológica, democracia social – para combatir a los adversarios encarnados en el capitalismo neoliberal, al que se suma el profundo conservadurismo del PP. Curiosamente la propuesta ni menciona a Ciudadanos, lo que me hace pensar que quiere mantener abierta la puerta a posibles acuerdos. Eso sería, en mi opinión, un grave error: difícilmente un partido liberal apoyará cambios profundos en la actual democracia liberal (liberal y liberal, se entiende, ¿verdad?).

Distanciándose (aún más) del marxismo, el PSOE diagnostica que “actualmente no se puede sostener que el capitalismo lleva en sí mismo la semilla de su propia destrucción automática. En las circunstancias actuales, las cosas pueden continuar como hasta ahora, empeorando lentamente, dando lugar a sociedades que pueden mantenerse, incluso de modo renqueante, saliendo del paso de crisis en crisis que tienden a acabar con más recortes sociales.” La muerte lenta, o si os gusta más, el síndrome de la rana hervida. En términos de civilizaciones están pronosticando una lenta y profunda decadencia hasta el colapso total, probablemente violento. Claro que si analizamos las propuestas económicas probablemente encontremos un colapso con efecto Séneca, pero eso ya sería otro artículo.

Como cabe esperar de un partido reformista, la posible solución pasará por una “transición hacia una sociedad postcapitalista [que] ni será repentina, ni será violenta llevándose por delante el orden democrático; no es necesaria una revolución”.

En lo que al PSOE se refiere, ¿qué proponen los ponentes? O mejor, centrémonos en la gran pregunta: ¿qué tiene que cambiar en el PSOE para modernizarse, incrementar su militancia y ser capaz de aplicar nuevas recetas para obtener resultados diferentes?

De entrada, reconoce que “el sistema de selección de candidatos y de cuadros políticos en el PSOE ha llegado a ser endogámico y presenta carencias que han dado lugar a problemas de agotamiento”, lo que lleva a presentar “síntomas de desconexión con algunos de los sectores más dinámicos de la población”. Hay por tanto que cambiar el actual modelo de arriba hacia abajo por otro de abajo hacia arriba: participación, contra la actual exigencia de obediencia ciega y muda a los presuntos líderes.

¿Cómo hacerlo? Siendo realistas, asumiendo que cualquier cambio profundo llevará tiempo, “por lo que será necesario un periodo de transición para que estén realmente operativos.”

Las recetas:

  • Formación permanente a la afiliación y cuadros del partido. Por cierto, algo que el PSC lleva muchos años practicando.
  • Rendición de cuentas obligatoria, sancionable y periódica – como mínimo anual – a los ciudadanos de todos los cargos electos del PSOE, mediante procesos públicos y participativos.
  • Además, declaración pública y detallada de bienes y patrimonio al comenzar y finalizar cualquier mandato. Un buen principio, aunque creo que las declaraciones de bienes también deberían ser anuales.
  • Articular mecanismos de remoción de los órganos y cargos orgánicos, en situaciones muy excepcionales de pérdida de confianza o negligencia en el cumplimiento de las funciones encomendadas. Poco me parece, a menos que se considere la absoluta inoperancia y cultivo clientelar como una situación normal, pero ya sería algo.
  • Apertura de las Casas del Pueblo a simpatizantes, organizaciones y plataformas cívicas. Buena cosa, teniendo en cuenta que hay agrupaciones donde sólo se abre cuando lo necesita el líder de turno.
  • Incluir en los estatutos el derecho de Iniciativa Política de los militantes. ¡Qué menos, y nada menos teniendo en cuenta lo que hay ahora mismo!
  • Integración en la organización de los simpatizantes, incluso para elegir las candidaturas a todos los niveles.
  • Elección directa de delegados a congresos y conferencias políticas por federaciones. En toda agrupación de más de 10.000 habitantes, la elección de candidaturas incluirá primarias abiertas a militantes y simpatizantes.
  • Avanzar hacia el principio de un militante, un cargo, salvo excepciones acotadas.
  • Observar un código ético riguroso para luchar contra el clientelismo y la corrupción, entre otros objetivos. De la corrupción se habla mucho, del clientelismo, demasiado poco. Pocas esperanzas tengo en este objetivo a corto plazo, y sin embargo me gustó leerlo.
  • No os lo vais a creer: acabar con los aforamientos, puertas giratorias, clientelismos y profesionalización política de largo recorrido. También me ha encantado, pero teniendo en cuenta el altísimo nivel de implantación de todas estas degeneraciones organizativas – por no llamarlas directamente formas de corrupción institucional – que se inicia en las Juventudes Socialistas en muchos casos (léase Susana Díaz sin ir más lejos), no pienso contener el aliento mientras espero su aplicación.
  • Crear un consejo de alcaldes y diputaciones a nivel federal, para que la voz del municipalismo se haga escuchar en la toma de decisiones del partido. ¡Aleluya!
  • Potenciar las alianzas con los sindicatos UGT y CCOO. Este punto me parece necesario pero ni de lejos suficiente: ambos sindicatos dejaron de ser representativos hace mucho tiempo. Sería necesario incluir sindicatos sectoriales, independientes, y sobre todo buscar la forma de integrar al precariado, sin el cual no hay solución posible.

Concluyendo.

En octubre, hablando de las ideologías, analicé los principales partidos políticos españoles. En lo que respecta al PSOE sigo apoyando mi tesis de que primero debe resolver su dualidad entre un entorno federal con la cabeza en el siglo XXI, mientras que el cuerpo se mantiene en el siglo XX, y no precisamente en el final de ese siglo. La propuesta también lo reconoce implícitamente. Incluso va más allá de lo que esperaba, aunque se queda más acá de lo que me gustaría.

Creo que lo propuesto es un plan razonable de largo alcance que puede salvar al PSOE de su desaparición por inoperancia en esta misma década. Ni rojerío, ni venta de votos, ni ninguna de las chorradas sublimes expuestas por las baronías: es simplemente una puesta al día coherente con el ideario y la historia del PSOE.

Ahora bien, no me lo creo. No es factible, y no lo será porque las inercias y el arraigamiento de prácticas corruptas y corruptoras – pongamos que hablo de endogamia, clientelismo e incluso caciquismo – en las estructuras regionales del PSOE es demasiado profunda para ser cambiada por un liderazgo débil como sería, al menos inicialmente, el de Pedro Sánchez.

Podría creerlo de algunas federaciones, pero ¿Andalucía, Extremadura, Castilla-la Mancha? Ni de coña. El PSOE ha padecido el síndrome de Procusto – que cortaba las cabezas que sobresalían – durante décadas,  gangrenando demasiadas agrupaciones.

Confieso que, como socialista, me encantaría equivocarme. Hago por tanto una apuesta: si esta u otra propuesta en la misma línea resultan elegidas en el próximo Congreso, mantendré mi afiliación al PSOE y me implicaré hasta dónde me lo permitan. Siendo realista, asumo que regresaré este verano a mi habitual orfandad política.

Veremos.

Saludos cordiales,

firma-vjne

Anuncios

5 comments

  1. El PSOE sanchista tiene un problema para nombrar a Ciudadanos.

    En la consulta del año pasado, la pregunta que se planteó a los militantes sobre el acuerdo con el partido de Albert Rivera fue la siguiente:

    «El PSOE ha alcanzado y propuesto acuerdos con distintas fuerzas políticas para apoyar la investidura de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno. ¿Respaldas estos acuerdos para conformar un gobierno progresista y reformista?»

    Igual tiene cura, antes le pasaba lo mismo con Podemos:
    http://mimesacojea.com/2014/09/pienses-en-podemos/

    Algo de lo que no hablas en el artículo es de la confianza que te merecen las primarias de mayo. A mí, ninguna. Ya dicha consulta (febrero de 2016) fue un absoluto desastre.

    La gestora lo tiene fácil para hacer un pucherito andaluz.

    En cuanto a las «recetas», por seguir en la cocina, lo que se aprecia enseguida es que los de Sánchez pretenden podemizar el PSOE: publicar los bienes, que voten también los simpatizantes y no sólo los militantes, acabar con los aforamientos, luchar contra las puertas giratorias…
    Lo veo bien, más vale tarde.

    Me gusta

    1. Hola Salva.

      Es obvio que existirán fuertes resistencias al cambio desde el aparato del PSOE, y no sólo en las primarias, porque te recuerdo que luego hay que aprobar el proyecto en un Congreso, con sus delegados y tal. Pero no me importa demasiado la forma que adquiera esas resistencias, sino su fuerza. Y ahí es dónde me siento desfallecer.

      Por cierto, no me seas adanista. Esas propuestas existían mucho antes de Podemos, aunque eran más comedidas habida cuenta que todavía no se contaba con el impulso dado en los últimos veinte años por la tecnología – mira por ejemplo esta propuesta de 1993.
      De la misma forma, tampoco es cierto, por ejemplo, que Vistalegre II sea la mayor participación de la Historia (en las primarias de Borrell participó mucha más gente), etc. Es por tanto incorrecto hablar de podemización del PSOE, sería en todo caso un nuevo (intento de, que a estas alturas ya casi hemos perdido la cuenta) proceso de aggiornamento.

      Saludos y gracias por comentar.

      Le gusta a 1 persona

      1. Me mandas unas propuestas del 93 que jamás se pusieron en práctica.

        No digo que los de Podemos hayan inventado nada (bueno, algunas cosas sí), no quiero pecar de adanista, pero estoy convencido de que sin ellos, el PSOE sanchista no plantearía hoy esas recetas que resumes en tu artículo (lo seguirían dejando para dentro de otros veinte años), del mismo modo que no habrían consultado a los militantes sobre su desafortunado y malogrado acuerdo con Ciudadanos, ni el PP haría primarias, etc., etc.

        Por suerte, la aparición de los morados ha cambiado mucho el panorama político nacional. Y para bien. Digamos que le han dado un acelerón al aggiornamento.

        Me gusta

  2. No necesitamos liderazgos, necesitamos proyectos. Eso implica madurez y valentía. ¿Las tenemos?. Me pregunto. El PSOE tiene poderosos en la sombra que salen a la luz cada vez que se escora por la izquierda y hace imposible un pacto por ese lado. También me pregunto que haría una izquierda gobernando y no lo veo sin un profundo cambio en la sociedad. Y dicho esto, estoy totalmente de acuerdo en todas las recetas. Ojalá no se cumpla el final, pero … lo veo muy probable. Ánimo

    Le gusta a 1 persona

    1. Lamento contradecirte Miguel, pero el cambio requiere liderazgo, y ese es precisamente el problema: que aquí se aplica el principio de Procusto a todo el que pretende modernizar algo.
      Parte de la sociedad – guste o no, una minoría – ya está cambiando, y otra parte – también minoritaria – acepta esa necesidad. Materiales suficientes para que unos cuantos subamos al autobús.
      El problema es quién lo conduce si apedreamos a los conductores dispuestos a arrancar el motor.
      Sea como sea, en junio la respuesta.

      Me gusta

Gracias por dejar un comentario. Nota que no se aprobarán aquellos que superen las 250 palabras, o contengan afirmaciones no demostradas. Por ejemplo, si afirmas que la madre de algún miembro del gobierno ejerce la prostitución, tendrás que aportar pruebas.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s