Inclasificables

No sabría definir estas cosas que escribimos.

Super-baladres descansando de la mudanza

Los mutantes están aquí…

Sabida la elevada espiritualidad de mi carácter, forjado en la religión tradicional de toda la vida de Dios, y de mi gran fe, tan grande que hay quien la toma por credulidad, he sido desafiado por un infame provocador. De seguro rojo y un tanto ateo, por más señas.

El caso es que, por lo que se entiende, hubo un timador de nombre Randi que anduvo por el mundo desenmascarando a timadores, cómicos de la legua, y otras gentes de mal vivir. O sea, puteando a la competencia.

Randi, El hombre que recorrió el mundo humillando y desmontando a pseudocientíficos y fenómenos paranormales

“Hubo un tiempo donde un hombre luchó contra los mutantes en el planeta. Un tipo que le demostró al mundo que no existen los X-Men fuera de Marvel y, estaba tan convencido de ello, que ofreció un millón de dólares a quien pudiera demostrar sus poderes paranormales. Esta fue la gran obra de James Randi.”

Hasta ahí, vale: un timador hípster que practicaba la competencia desleal. Pero va el tipo ese ¡y se mete con los mutantes! Y por ahí no paso, que mutantes, haberlos haylos. Así que me he documentado a fondo[i] y aquí paso a relatar lo hallado, para desasnamiento de incrédulos, y regocijo de creyentes.

Pero empecemos con una miaja de historia para los jovenzuelos ignorantes. En el principio fueron los súper-héroes de la post-guerra de mediados del siglo pasado. La de Franco no, que ese era parte de otra avanzadilla mutante[ii], la guerra que ganaron los yanquis.

Esos Súper-tipos ya tienen una edad, y se dedican a sus cosas de jubilados. No están para salvar mundos, sino para recordar dónde dejaron las pantuflas.

superheroes-jubilados-1024x640

Luego vino la segunda generación de súper héroes, allá por los ochenta, jovenzuelos ellos y ya algo mutantes. Pero con el tiempo se humanizaron y empezaron a preocuparse por cosas más de andar por casa.

funny-marvel-superhero-action-figure-hrjoe-131

Quiero dejar claro por tanto que esto no va de súper-héroes irradiados, de otro planeta o que les ha picado un bicho. No. Este artículo trata de los mutantes que están entre nosotros, tratando de pasar desapercibidos para gobernar el planeta.

Y no, no hablo de los siesos licinciaos éstos.

X-Men tachados

Yo hablo de los mutantes de verdad, de los que hacen maravillas que apenas logramos entender. Pongamos que hablo de…

(más…)

Ducharse a los sesenta, una odisea menor

Te estás duchando. Suena Thunderstruck en la versión de Steven and the Seagulls en la tablet.

Aprietas el pitorro de la botella del gel. Te frotas.

Parece que el gel es nuevo, como más espeso.

Frotas más fuerte. No hace espuma. Pringa.

Echas agua. El agua resbala, el presunto gel ni se inmuta.

Miras con desconfianza la etiqueta, pero no ves nada. Estás desnudo y mojado, no llevas gafas.

Acaba Thunderstruck en YouTube y empieza a sonar un anuncio de seguros. Te cagas en los anuncios, en YouTube y de paso en Mark Zuckerberg (que no tiene nada que ver). (más…)

Estimados hermanos (y hermanas) en la fe, escribo estas líneas para anunciaros que he decidido tomar hábitos seglares y renunciar a toda participación en el mundo desde el día primero del nuevo año 2017 Anno Domini.

Y no es por casualidad que os lo cuento en este día de los Santos Inocentes: si bien no aspiro a la Santidad, sí he pecado de inocente, y así lo quiero reconocer. Pero sea cuando fuere, una explicación os debo, y esa explicación os la he de dar agora mesmo. (más…)

Hasta aquí ha llegado usted. ¿Y ahora, qué hacemos?

22 de julio de 2016.

Inestimable – en sentido literal – vejestorio que ejerció de administrador de este blog.

He estado leyendo sus artículos antropológicos en Alien Social, donde afirma gratuitamente que el antropólogo tiene que enfrentarse a la cultura estudiada como si fuera totalmente ajena a ella. Siendo yo un ejemplar sobresaliente en mi especie, incluso para una raza cuyo individuo más tonto es superior al mejor ejemplar homínido, y para más inri con una longevidad indefinida, me preguntaba cómo lleva la cosa de la mortalidad un tipo tan añejo como usted.

Como estudiarle a usted en particular, y a su especie en general, me produce un aburrimiento soberano, casi prefiero que nos lo cuente directamente y nos ahorre el esfuerzo.

Desde el cariño que no le tengo,

P.Baladring. (más…)

Aplicación del modelo de Kübler-Ross al deporte en los adolescentes estudiosos

Durante el bachillerato obtuve una cierta reputación por varios aspectos de mi personalidad (asumiendo que la tuviera, o la tenga): una de ellas era mi fama de estudiante que obtenía buenas notas, mis escasas habilidades sociales, y un cierto sentido del humor entre irónico y perverso. De lo que nunca tuve fama es de ser un deportista popular, de ahí que para mí el deporte en los estudios fuese un engorro entre fastidioso y frustrante.

Sin embargo acabé jugando de pívot en el recién formado equipo del Instituto. En este relato trato de explicar cómo pudo llegar a ocurrir semejante incoherencia.


Como conozco al grupo de atletas añosos de mi promoción de bachillerato, estoy convencido de que en algún momento glosarán las maravillas del deporte en la adolescencia (pre o post cincuentena). Tratando de prevenir en lo posible la contaminación de tan pernicioso mensaje, expongo aquí – pese al daño que ello pudiera entrañar para mi, por otra parte escaso, prestigio – la otra visión, la del lado oscuro de la fuerza… atlética, por supuesto.

(más…)